Pierde más el que más pone

Una de las mayores frustraciones que puede tener un ejecutivo es que los proyectos que quiera implantar sean buenos para la compañía… pero no por ello sean necesariamente beneficiosos para su propio desarrollo profesional o para su supervivencia organizativa. ¿Qué hacer en ese caso? ¿Hay que dejar de hacer cosas? ¿Hay que arriesgarse?

Estoy desbordado. ¡Ya no puedo más!

“No puedo más. Estoy desbordado. Tengo la sensación de querer abarcar mucho y, al final, de no llegar a nada. Eso me está generando gran inseguridad personal; ya no sé si soy capaz de sacar adelante este trabajo; soy una bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento. Mi salud y mi vida personal se están resintiendo. Ya no puedo más”.

Y usted a mí… ¿por qué me paga?

A través de un incidente entre un ejecutivo y su presidente, explico cuáles son las habilidades a las que se puede imputar el salario de un ejecutivo

Determinar qué porcentaje de los ingresos procede de la cabeza o de la cintura es algo que sólo uno mismo puede ser capaz de medir y de cuantificar