La motivación incrementa la reputación de una marca

¿Qué factores crean la reputación de una marca? El primero de ello es, sin duda, la experiencia directa del usuario con su marca, la relación que el cliente tiene con los productos y servicios de esa empresa.

Pero hay más factores que determinan la reputación de una marca. Y la motivación de los empleados es uno de los elementos principales: si los empleados se creen la compañía para la que trabajan, serán unos grandes embajadores; si no se la creen, no solo no lo serán sino que serán sus peores prescriptores. Cuantificar el valor que aportan los empleados para la propia marca es difícil, pero existen estudios que demuestran que cuanto mayor es el grado de satisfacción de un empleado, mayores son los propios resultados de las empresas. Compañías con un alto nivel de satisfacción del empleado, pueden generar una prima de valor en los mercados cercana a los 60 puntos básicos por encima de otras compañías con un menor satisfacción interna.

Pero hay algo que está por encima de todo: los hechos. Los hechos comunican mejor que cualquier campaña, comunican mejor que las palabras. Y aún comunican más en función de quien los transmita. Y dentro de la compañía, hay dos emisores básicos: la alta dirección, que es el emisor más valorado para comunicar la visión de la empresa; y el jefe directo, que es de quien vienen las instrucciones, como qué trabajos hemos de hacer, con qué compañeros trabajamos, cual es nuestro desarrollo profesional…

Cada vez más, en un mundo globalizado como el nuestro, una marca no actúa sola, sino que se extiende a través de todo un network, que es su propia cadena de suministros. Por ello es necesario exportar los valores de marca, códigos éticos, códigos de comportamiento…a toda la cadena de proveedores, distribuidores y otros colaboradores.

Por último, para superar la incertidumbre y la desconfianza, hay que hacer lo que hay que hacer y después decir lo que has hecho. “Ese doble juego es importante: haz lo que debas y di lo que haces” como dijo Séneca.

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