La Sostenibilidad a debate: Diez años después de Enron

Hace unos días tuve la suerte de moderar un panel de lujo bajo el título: “La Sostenibilidad a debate: Diez años después de Enron”, debate con el que se inicia el acuerdo de colaboración entre la Revista Ethic y la Cátedra de Etica Empresarial de ICADE, Universidad Pontificia de Comillas.

Pablo, Director de Ethic (que siempre quiere mantenerse en la sombra en este tipo de cosas) me dió la oportunidad de juntar a tres figuras de altura: Reyes Calderón, Decana de la Facultad de Económicas de la Universidad de Navarra; Emilio Ontiveros, Catedrático de Economía de la Universida Comuplutense de Madrid y Presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI) y José Luis Fernández, Director de la Cátedra de Ética Económica y Empresarial de Comillas ICADE.

Desde un punto de vista personal, no me resultó sencillo el papel de moderador. En la mesa teníamos, en muchas ocasiones, dos posiciones muy diferentes que luego solían fusionarse en una suerte de teoría “eclectica”. Pasamos de un extremo  (la necesidad de contar con una Regulacion sencilla pero contundente que marcara las reglas de juego de los mercados, defendido por Emilio Ontiveros), a otro (el entendimiento de la naturaleza humana para comprender lo sencillo que es “caer en la tentacion”, tesis de Jose Luis Fernández), pero luego nos acercabamos destacando la necesidad de usar la trasparencia como “desinfectante” de la corrupción (Reyes Calderón). Esa diferencia de puntos de vista aportó riqueza a la mesa, pero hacía más complejo “centrar el debate” hacia el entendimiento de las causas de la crisis post Enron y la busqueda de los cómos para salir de ella.

¿Qué conclusiones sacamos? Pues que no sacamos de Enron las conclusiones que nos hubieran permitido mitigar los excesos de la crisis financiera actual; que las consecuencias de la crisis  financiera e global, pero que los instrumentos y mecanismos de control son locales; que es necesario contar con un marco regulatorio sencillo y claro para  aquellos que pueden causar crisis sistémicas, pero que es muy complejo; que es ncesario redefinir la misión de las compañías y poner por delante la economía real que la economía financiera; que los códigos éticos de las empresas corren el riesgo de convertirse en papeles mejorados; que…

Como vemos, hubo muchas ideas. Pero yo me quedé con una que me gustaría usar como cierre. La mejor forma de combatir la crisis es la trasparencia. Y la trasparencia puede entenderse de una manera sencilla: no entres en aquellas cosas que, en general, no puedas explicar. Y aún se puede ser más preciso: no entres en aquellas cosas que no puedas explicar ni a tu familia, ni a un periodista.

Conclusión muy simple. Pero a veces lo simple es lo más complejo

Ethic, la revista que se define como “a la vanguardia de la sostenibilidad”, realizó un muy buen resumen de la jornada en su página web bajo el título “Regulacion efica, trasparencia y juego limpio”

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